La descarbonización del transporte por carretera es uno de los grandes retos que tiene por delante el vehículo industrial en los próximos años. Así lo plasma el Libro Blanco “Visión 360” del Vehículo Industrial, desarrollado por el Club de la Posventa del VI y MSI Inteligencia de Mercado, que dedica un espacio a analizar el papel que puede jugar el camión eléctrico dentro de esta transición.

En una de las columnas incluidas en el documento, Arturo Pérez de Lucía, director general de AEDIVE, expone cómo el vehículo industrial eléctrico comienza a ganar terreno, impulsado por factores medioambientales, económicos y estratégicos. Cada vez más empresas están incorporando camiones eléctricos a sus flotas para cumplir con la normativa y para mejorar su posicionamiento en sostenibilidad y eficiencia operativa.

Un mercado aún pequeño, pero con una tendencia clara

El Libro Blanco recoge que, pese al crecimiento de algunas categorías como los autobuses eléctricos, la electrificación del transporte pesado sigue siendo limitada. En la actualidad, los camiones eléctricos representan menos del 1% de las matriculaciones en el segmento de los pesados y en torno al 3% en los vehículos industriales de tamaño medio.

No obstante, la tendencia es claramente positiva. Según se expone en el análisis, “las matriculaciones de camiones eléctricos en la Unión Europea están creciendo a ritmos muy elevados y eso mismo indica que el mercado se encuentra en una fase temprana, pero de fuerte expansión”.

La tecnología avanza más rápido que la adopción

Uno de los mensajes que traslada la columna de AEDIVE, y que recoge el Libro Blanco, es que la tecnología del camión eléctrico ha evolucionado de forma notable en los últimos años. En apenas seis ejercicios se han producido varias mejoras importantes en la densidad energética de las baterías, lo que ha permitido ampliar la autonomía y operar ya con vehículos de hasta 44 toneladas.

Esa evolución tecnológica contrasta con la percepción que todavía existe en parte del sector, donde el camión eléctrico sigue siendo un gran desconocido. El documento señala que “la falta de información clara y accesible sobre las capacidades reales de estos vehículos continúa siendo una barrera para su adopción”, recalca Pérez de Lucía.

Infraestructura de recarga

Aunque se han producido avances, el despliegue actual sigue siendo insuficiente para cubrir las necesidades reales del camión, especialmente en rutas de largo recorrido.

En este contexto, desde AEDIVE se subraya la necesidad de una planificación coordinada que incluya ayudas eficaces, simplificación administrativa y una visión estratégica que considere centros logísticos, puertos y cocheras como puntos más que importantes para el desarrollo de la red de recarga.

El documento insiste en que la electrificación no puede recaer exclusivamente sobre el transportista, y que es imprescindible facilitar el acceso a la energía sin obligar a los operadores a asumir inversiones o gestiones que no forman parte de su actividad principal.

El camión eléctrico empieza a abrirse camino en el transporte pesado

Rentabilidad y coste total de propiedad

Según los estudios citados por AEDIVE, la eficiencia energética de un camión eléctrico de batería es entre un 70% y un 80% superior a la de un modelo diésel. En el análisis se apunta a que, en recorridos intensivos, el ahorro puede alcanzar varias decenas de miles de euros, sobre todo cuando se evalúa el coste total de propiedad.

El Libro Blanco subraya, además, que este enfoque es primordial para entender la viabilidad del camión eléctrico, ya que tiene en cuenta no solo el precio de compra, sino también el coste energético, el mantenimiento, los impuestos, los seguros y los tiempos de inactividad.

Impacto directo en la posventa del vehículo industrial

La electrificación del camión también tiene implicaciones claras para la posventa. El documento recuerda que los vehículos eléctricos cuentan con menos piezas móviles, no requieren cambios de aceite ni filtros y presentan intervalos de mantenimiento más largos, lo que modifica los procesos habituales del taller.

En este sentido, el Libro Blanco subraya que la posventa del vehículo industrial deberá adaptarse a este nuevo escenario e incorporar una formación especializada, nuevos protocolos de seguridad y capacidades técnicas alineadas con la electrificación.

Horizonte cada vez más definido

Según la visión recogida en el Libro Blanco “Visión 360”, el periodo comprendido entre 2025 y 2030 será decisivo para la consolidación del camión eléctrico. En muchas aplicaciones de transporte, esta tecnología será ya más eficiente y rentable que el diésel, siempre que se acompañe de políticas adecuadas y de un desarrollo coherente de la infraestructura.

La columna de AEDIVE concluye que el futuro del transporte pesado pasa por una combinación de tecnologías y por una transición realista, en la que el camión eléctrico irá ganando protagonismo de forma progresiva, apoyado en datos, eficiencia y viabilidad operativa.

Descarga y lee el Libro Blanco “Visión 360” del Vehículo Industrial pinchando en el siguiente enlace: Libro Blanco del VI